El Cañón del Triásico no se recorre; se contempla con el respeto y la emoción que exige un santuario natural. Hay un instante preciso en  los neumáticos de los vehículos de alta tracción bajan la presión y el murmullo  desaparece por completo para dar lugar al crujido del ripio y al silbido del viento andino. Así comienza este capítulo riojano, enmarcado en el recorrido del fam press más largo de la historia de la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT): un viaje periodístico sin precedentes donde el tiempo no se mide en horas, sino en capas de sedimentos rojizos que custodian más de 200 millones de años de memoria planetaria en el departamento General Felipe Varela, provincia de La Rioja.

La huella del turismo responsable y la pasión por la tierra

Adentrarse en este territorio de la mano de Triásico Aventura 4×4 pone de manifiesto que la verdadera aventura contemporánea radica en el equilibrio. El pilar fundamental de esta etapa de la delegación de la OMPT  en la localidad de Villa Unión, se encuentra en la visión y el apoyo del empresario Carlos Francés, cuyo liderazgo marca una forma auténtica de hacer turismo: no desde la mera comercialización, sino desde una devoción sincera por su propia tierra.

Esta pasión se contagia en cada tramo del camino. Tanto Carlos como cada uno de los guías del equipo le imprimen a su labor un amor entrañable que trasciende la pericia técnica al volante. Se nota a simple vista que aman profundamente su lugar; un sentimiento genuino que se traduce en un cuidado activo y meticuloso del patrimonio natural. En una era donde el exceso de visitantes amenaza los destinos más valiosos del planeta, la gestión de Triásico Aventura 4×4 apuesta por el respeto estricto de la capacidad de carga. El ingreso controlado de contingentes en grupos reducidos evita la saturación del área, minimiza la huella sobre los estratos sedimentarios y garantiza una experiencia de observación introspectiva y genuina, donde el silencio del valle se preserva intacto.

La fuerza del deshielo en la inmensidad cordillerana

A medida que el itinerario gana altura y la travesía del fam press se adentra en los paisajes que custodian la ruta hacia Laguna Brava, el contraste visual y sensorial se vuelve abrumador. En plena Puna riojana, la inmensidad del horizonte se quiebra con el discurrir cristalino de las aguas de deshielo que bajan de las altas cumbres.

Observar estos hilos de agua abrirse paso entre la aridez de la alta montaña es un espectáculo magnético y un recordatorio directo de la fragilidad climática de los Andes. Guiados bajo la mirada atenta y consciente de profesionales que defienden su entorno como su propio hogar ,donde la premisa es no dejar rastro, no colectar material geológico y respetar la rutina de la fauna silvestre como guanacos y vicuñas, el recorrido se transforma en una lección viva de educación ambiental sobre ruedas.

Recorrer el Cañón del Triásico y ser testigo de la fuerza viva del deshielo cordillerano bajo el resguardo de quienes aman y cuidan su territorio no solo deslumbra los sentidos: reafirma que la comunicación turística y el desarrollo sustentable son la única vía para garantizar que la magnificencia ancestral de La Rioja permanezca inalterada para las próximas generaciones.

Claves de viaje para emprender la ruta

-Punto de acceso e infraestructura: La base de operaciones natural para esta travesía es la ciudad de Villa Unión, cabecera del departamento General Felipe Varela, ubicada en el oeste riojano sobre el prolífico Valle del Bermejo. Se encuentra a unos 275 km de La Rioja Capital (conectada por la RN 38 hasta Patquía, empalmando luego con la RN 150 y la emblemática RN 76) y a 110 km de Chilecito a través del imponente trazado de la Cuesta de Miranda por la mítica Ruta Nacional 40. Desde esta localidad parten los equipamientos y la logística especializada para internarse en el territorio.

-Operación y vivencia en el terreno: La excursión se realizaron  a bordo de los vehículos de alta tracción de la empresa Triásico Aventura 4×4, bajo la guía personalizada y el acompañamiento en primera persona de Carlos Francés y su equipo.

-Cuándo viajar: Si bien la región se puede visitar durante todo el año, las estaciones intermedias, primavera y otoño, brindan temperaturas amables para soportar la amplitud térmica propia de la alta montaña y la aridez del desierto.

-Preparación del viajero: La altitud y la exposición solar requieren vestirse bajo el sistema de capas (abrigo de montaña, rompevientos), anteojos con filtro UV, protector solar de amplio espectro, calzado cerrado apto para caminatas cortas sobre terreno irregular y abundante agua para mantener una hidratación constante.

-Compromiso ético ambiental: Toda la experiencia se rige bajo la filosofía de  huella cero: no dejar ningún tipo de residuo, abstenerse de colectar muestras geológicas o fósiles y contemplar la fauna silvestre desde una distancia respetuosa.

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