En el mapa de la vitivinicultura conviven dos miradas antagónicas: la que somete al paisaje para moldear la uva a escala masiva, y la que comprende que la excelencia es hija del tiempo y la naturaleza. En la quietud de Sañogasta, al resguardo del Famatina, la familia Bordón levantó las bases de Concepción Viñedos Sustentables bajo una premisa : hacer vino no es maltratar el suelo riojano, sino sintonizar con su propio latido.
El vínculo con este rincón de Chilecito trasciende el emprendimiento agrícola. Para Luis Bordón, el perfume del mosto evoca los parrales de su infancia, aquellos donde las familias del pueblo cosechaban uvas destinadas a la mesa cotidiana. Esa memoria de pueblo tuvo una pasión renovada tras su paso por las aulas universitarias, madurando como proyecto en 2017. En la actualidad, una cuidada extensión de hectárea y media alberga 5.700 plantas donde conviven el carácter del Malbec y el Cabernet Franc junto al Torrontés Riojano.



La biodiversidad como lenguaje: agroecología y filosofía biodinámica
A diferencia de los modelos vitivinícolas obsesionados con el rendimiento inmediato, en esta finca el suelo no se desnuda ni se desinfecta. Trabajar bajo una filosofía biodinámica implica concebir la viña no como un terreno de explotación, sino como un organismo vivo, único, cerrado e interconectado, donde la tierra, la vegetación, la fauna local y el ser humano coexisten, en equilibrio.
Por eso, entre las vides proliferan cubiertas vegetales nativas, mientras un caballo circula libremente aportando su presencia al mundo vivo de la propiedad. Los sobrantes orgánicos regresan a la tierra transformados en compost, las labores agrícolas se realizan atentas a la influencia de las fases lunares y el riego por goteo optimiza cada gota del deshielo andino.
Este enfoque integrador ha llevado a que la Secretaría de Turismo de La Rioja posicione al establecimiento en la Ruta del Vino Riojano como un referente de producción ecológica en el circuito Chilecito-Famatina. Sin embargo, para los Bordón estas prácticas no constituyen una estrategia publicitaria ni una búsqueda de certificaciones o sellos comerciales: son, sencillamente, una ética cotidiana.
Esa mirada implica aceptar decisiones que desafían la lógica del mercado tradicional. Cuando las bandadas de aves comenzaron a alimentarse de los racimos maduros, Luis optó por no intervenir. Prefirió resignar una fracción de la cosecha antes que alterar el ecosistema que tanto esfuerzo demandó construir. Para esta familia, ese canto libre en el viñedo forma parte de la identidad de su vino.
“Chango Guapo”: la expresión embotellada de la identidad riojana
Toda esta filosofía de convivencia y respeto se materializa en su etiqueta insignia: “Chango Guapo”, una denominación que rinde homenaje a la impronta del joven de pueblo, noble y arraigado a su terruño. Este vino emblema es el reflejo más fiel de la finca. En sus versiones de varietales y cortes de altura, donde el Malbec y el Cabernet Franc muestran su estructura, “Chango Guapo” sintetiza la verdad del paisaje sin maquillaje.
En Concepción la premisa para elaborar “Chango Guapo” es dejar que la uva hable por sí sola. El objetivo es que al descorchar cada botella se libere la luminosidad del valle, la frescura de las noches y aparezca la característica de los suelos pedregosos de Sañogasta.
La dimensión de la producción es deliberadamente acotada, rondando actualmente las 5.000 botellas anuales. No existe el afán de inundar góndolas masivas, sino el deseo de preservar una elaboración artesanal que ya llega de forma elegida a rincones gastronómicos de La Rioja, Córdoba, Buenos Aires y la Patagonia.
Una pausa necesaria en la Ruta del Vino Riojano
Ese ritmo pausado es el que transforma la visita turística en una vivencia entrañable. Junto a María José, esposa de Luis y motor indispensable de la finca, los viajeros descubren que el viñedo funciona como un bálsamo frente a la aceleración cotidiana. Recorrer sus senderos es aprender a caminar despacio, a tocar la tierra y a comprender que el tiempo de los grandes vinos es el tiempo de la naturaleza.
Esta perspectiva humana y transformadora fue recientemente experimentada por la delegación internacional de comunicadores que formó parte del FAM Press de la Organización Mundial de Periodismo Turístico (OMPT), el viaje de prensa más extenso en la historia de la entidad. Para la prensa especializada, la parada en Sañogasta no representó una degustación más, sino una lección memorable sobre el sentido profundo de la sustentabilidad y el cuidado del patrimonio natural.
Guía para el viajero
- Ubicación: Sañogasta, Departamento Chilecito, La Rioja (integrado a la Ruta del Vino Riojano, con rápido acceso desde la Ruta Nacional 40).
- La propuesta: Recorridos personalizados por el viñedo guiados por sus propietarios, explicación del manejo agroecológico y biodinámico, y degustación maridada con productos del terruño.
- Recomendación: Se sugiere reservar la visita previamente para disfrutar de una atención cercana y sin apresuramientos.

















